|
|
![]() |
|
|
UN NUEVO TIPO DE MEZQUITAS DE PIEDRA |
||||||||||||||||
|
La estereotomía que es propia de la arquitectura
defensiva se impone también para las nuevas mezquitas que erigen los califas
fatimíes de El Cairo. Desde luego, no se trata de grandes construcciones
como los edificios destinados a las reuniones religiosas que hemos
mencionado antes. Pero esta arquitectura de piedra, aunque de dimensiones
limitadas, se expresa mediante unas plantas nuevas que le confieren un
interés extraordinario. Bajo la influencia de constructores sirio-armenios,
por tanto de formación cristiana, las mezquitas adoptan ahora unas
proporciones longitudinales indiscutiblemente heredadas del esquema
basilical. Es en tiempos del califa al-Amir (1101-1130) cuando se construye la pequeña mezquita al-Akmar [FIG. 1], que data de 1125, cuya planta longitudinal no va más allá de unos 30 metros de profundidad por unos 20 metros de ancho. La fachada que da a la calle no es paralela a la kibla y el ajuste se lleva a cabo mediante un frontispicio oblicuo que compensa el desequilibrio, según un esquema que será frecuentemente utilizado en el arte de los Mamelucos. La originalidad de las esculturas que ofrece esta fachada consiste en la transposición en piedra de los motivos decorativos aparecidos en al-Azhar, donde estaban tratados en mampostería de ladrillo revestido de estuco. Unas pequeñas hornacinas hechas en forma de estalactitas, o mukarnas, hacen aquí su aparición. En el interior, un pequeño patio cuadrado rodeado por una sola fila de arcadas precede la sala de oración provista de tres intercolumnios y cinco naves. Los soportes están hechos con elementos antiguos. Hay otro ejemplo de edificio fatimí que se inscribe dentro de una planta rigurosamente rectangular [FIG. 2]: es la mezquita de Salih Talaï, que fue levantada en 1160. La construcción, de unos 50 metros de largo, se alza sobre un podio al que se accede por una doble escalera en la fachada. La entrada [FIG. 3] presenta una concavidad en forma de ancha exedra soportada por una fila de cuatro columnas: sobre el eje de simetría se abre el portal que da acceso a un patio que mide 23 x 18 metros de ancho. Éste está rodeado por un pórtico con una sola fila de columnas que cuenta con seis soportes a lo ancho y siete a lo largo [FIG. 4]. La sala de oración sólo presenta, como en al-Akmar, tres intercolumnios paralelos a la kibla. En Salih Talad estamos en presencia de un sistema coherente y racional que traduce el sistema arquitectónico introducido un siglo antes por los constructores sirio-armenios [FIG. 5]. |
|||||||||||||||||
|
|||||||||||||||||
|
|