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8. Misa Pastoril
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La Misa musicalmente considerada
     Analizada en su aspecto musical, la Misa es una composición generalmente de estilo polifónico, constituida por diversas piezas que forman un todo orgánico, escrita sobre textos pertenecientes a la ceremonia religiosa de la cual toma el nombre, y para ser ejecutada durante la celebración de ésta. Originariamente era monódica y se reducía a una sucesión de Antífonas.
     Puede estar escrita para coro, exclusivamente; para solistas y coro; para solistas, coro y órgano u orquesta, o para todos los elementos que acabamos de citar. Corresponde al culto católico.
     El protestante la excluye como obra total, pero la acepta en la forma reducida de Misa brevis (breve). En la época de más esplendor de la polifonía, en la Misa fue donde el arte de los grandes compositores se manifestó con mayor plenitud.
El "Propio" y el "Ordinario"
     Aunque la Misa puede ser musicada íntegramente, por lo general, los compositores se abstienen de hacerlo con las partes correspondientes al Propio, o sea, los elementos rituales que constituyen el fondo genuino de la ceremonia religiosa. Son las partes correspondientes al Ordinario —es decir, las originariamente consideradas secundarias— las que forman la llamada Misa musical: "Kyrie", "Gloria", "Credo", "Sanctus" (con el "Benedictus") y "Agnus Dei".
Las piezas constitutivas de la Misa musical
     El "Kyrie", una de las piezas más antiguas, es una deprecación que se eleva al Señor, al empezar la Misa, después del "Introito". La palabra es griega. El texto consiste en la triple exclamación; Kyrie, eleison! (tres veces), Christe, eleison! (tres veces), Kyrie, eleison! (tres veces). De ahí que se distinga entre primero y segundo "Kyrie", refiriéndose, respectivamente, al que va antes y al que va después del Chirste, eleison.
     El "Gloria" es una expresión de loa al Señor, que representa el canto de los ángeles en el día de Navidad: EL texto corresponde al de la denominada gran Doxología, constituida por el "Gloria in excelsis Deo". El "Gloria Patri et Filio er Spiritui Sancto" constituye la pequeña Doxología y no forma parte de la Misa, sino del Canto de los salmos. Ocupó un lugar en la Misa, en el siglo XI.
     El "Credo " es una profesión de fe. No fue considerado como parte principal de la Misa hasta principios del siglo XI; pero su texto data del año 325.
     El "Sanctus" y el "Benedictus" (Bendito sea Aquel que viene en el nombre del Señor) se cantan, respectivamente, antes y después de la elevación de la Sagrada Hostia. Se consideran conjuntamente. Figura en la Misa desde el siglo II.
     El "Agnus Dei" (Cordero de Dios) es una plegaria sobre un texto tomado del primer capítulo del Evangelio de San Juan. Forma parte de la Misa desde finales del siglo VII.
     Entre el "Kyrie" y el "Agnus Dei" existe cierta afinidad, que muchos compositores han subrayado por medio de la repetición de temas, e incluso con la repetición íntegra de la música.
El "Gloria" y el "Credo" (especialmente este último) son las partes de texto más extenso. Por ello, los antiguos polifonistas, en tales partes solían ser parcos en repeticiones de palabras y en vocalizaciones melismáticas, que, en cambio, prodigaban en las partes que siguen a aquéllas.
     Los cantos de introducción (entonaciones), que van a cargo del oficiante, pertenecen al canto gregoriano y quedan excluidos de la composición musical. Así, por ejemplo, en el "Gloria", el oficiante entona el gregoriano "Gloria in excelsis Deo", y seguidamente entra el coro con la música original escrita por el compositor.
FUENTE: ZAMACOIS, J.: Curso de formas musicales, Labor S.A.
   
 
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