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Septenario en honor a la Virgen de los Dolores |
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El septenario es un ciclo de siete días que se dedican a la devoción y culto de Dios de la Virgen y de los Santos, para alcanzar una gracia por su intercesión o
para celebrarlos o solemnizar su culto. Margarita Salós comenta: «En nuestro municipio, cada año en Cuaresma, se celebraba en nuestra iglesia parroquial el Septenario dedicado a la
Dolorosa. Se cantaba los siete días previos al Viernes de Dolores y se hacía de la siguiente manera: Primera estrofa del canto y un Ave María, segunda estrofa del canto y un Ave Maria y así
hasta completar las siete estrofas del Septenario. Este se cantaba sentado o de pie y el Ave María de rodillas. Lo cantaban todos los feligreses. Después de Mosén José Gimeno Brios, hacia
1955, se dejó de cantar». |
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| En cuanto a la temática es simple, se va narrando cronológicamente los siete dolores de María que iconográficamente se representa mediante
siete puñales atravesando el corazón de la Virgen. Cada estrofa contempla un dolor de manera que las tres primeras comprende la infancia de Jesús y las cuatro restantes la pasión y muerte del Señor. La estructura es repetitiva comenzando el primer verso por "Duelome", con lo que expresa un sentimiento de condolencia con la Madre. Los tres últimos versos, siempre iguales a lo largo del poema, son una reafirmación de la voluntad del que reza y canta que ya ha sido esbozada al comienzo del primer verso a la vez que anuncia el rezo del Ave María. En todo momento se busca la emotividad, resaltando la estrecha relación entre Madre e Hijo, el dolor de una madre ante cualquier desgracia, peligro o muerte, máxime en este caso en el que el hijo es Dios. |
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