|
|
|||||||||||||||
|
La Ira: «asco y cólera del pueblo» | ||||||||||||||
|
Ahora bien, paralelamente a sus trabajos más
numerosos en el Diario de Huesca, también colabora en otros
periódicos con sus dibujos y artículos, aunque los personajes y situaciones
están alejados del costumbrismo local de este periódico oscense. La incidencia en una postura más radicalizada está en el comienzo de una empresa audaz al editar el propio Acín, en 1913 y junto con Ángel Samblancat, Federico Urales y Fernando Pintado entre otros, un periódico revolucionario semanal en Barcelona. Con el nombre de La Ira pretende ser Órgano de expresión del asco y de la cólera del pueblo, lema singular y curioso que figura debajo del título. Ya en el primer número, 18 de julio, Acín publica una viñeta "Hacia otros cielos" y el artículo "Id vosotros" en clara denuncia ante el traslado de soldados a Marruecos y el tema de los «soldados de cuota». Al salir a la calle el segundo y último número, el periódico es cerrado y los redactores encarcelados. Todo este número esta centrado en los acontecimientos desarrollados en Barcelona durante la Semana Trágica y el fusilamiento de Francisco Ferrer y Guardia, hechos de los que se cumple el cuarto aniversario. Los textos son tremendamente agresivos ante el descrédito hacia los protagonistas de estos sucesos por parte de determinados miembros políticos y de la Iglesia. El propio Acín unos años más tarde recordará con detalle estas peripecias: |
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
En estos momentos, casi todos los periódicos
catalanes tratan estos temas y algunos de ellos se encuentran en la misma
situación que La Ira, (El Progreso, El Poble Catalá,
Renaixement y La Publicitat), incluso el director de La
Campana de Gracia es procesado por la publicación de un dibujo. Acín
realiza varias viñetas con texto al pie en catalán destinadas a estas
publicaciones. Algunas las llega a publicar en la Esquella de la Torratxa. En estos momentos, Luis López Allué le encarga los ensayos de su sainete costumbrista Buen Tempero, estrenado en noviembre en el Centro Aragonés de Barcelona. Desde aquí, Acín comienza a escribir decididamente en el Diario de Huesca. Envía sus primeros artículos como cartas abiertas llenas de humor dirigidas a sus paisanos. Con un tono cordial y afectivo describe las calles barcelonesas y sus personajes. Son sus artículos "Claveles", "Yo en Barcelona" y "Buen Tempero en Barcelona". En este último destaca el ambiente entusiasta y la buena acogida de la obra de López Allué y reproduce algunas escenas y diálogos del sainete. Esta corta estancia en Barcelona finaliza al concederle la Diputación Provincial de Huesca una pensión para ampliar sus estudios artísticos, consistente en una bolsa económica que Acín emplea durante 1913-1915, alternando su estancia en la capital oscense con Madrid, Toledo y Granada. Desde estas ciudades envía sus artículos comentando sus particulares vivencias y comienza a escribir casi semanalmente en la columna "Con cursiva del diez". Lo hace de manera alternativa junto a los habituales redactores del Diario de Huesca, Manuel Ascaso, Alejandro Ber, Oclófilo, Miguel Ancil, Almogávar y Felipe Alaiz... De cuantas colaboraciones salen de su mano para los distintos periódicos, las realizadas en esta sección son las más numerosas. Recoge todas aquellas noticias curiosas e impactantes, las que generan más comentarios en la calle o en la tertulia de los cafés. También, con un segundo sentido en sus palabras, denuncia abiertamente la nefasta actuación en la restauración del claustro de la iglesia de San Pedro el Viejo y otros monumentos de la capital oscense. En esta columna, Acín siempre recuerda su faceta de humorista, ágil con las palabras y giros recurrentes, pero su postura cambia ante la evidencia del enfrentamiento europeo. Aunque en principio su intención no es belófoba, en sus colaboraciones hay una crítica a las posturas germanófilas y condena constantemente la guerra europea. En Granada y en 1915, finaliza su periodo como pensionado por la Diputación y pinta el óleo de grandes dimensiones Granada vista desde el Generalife como testimonio de su labor. Las colaboraciones con el Diario de Huesca dejan de ser continuas y ya no escribe en la columna "Con cursiva del diez". Su amigo el periodista «Fritz» le presta su sección "Día tras día" y en las tres ocasiones que escribe muestra un claro distanciamiento de la línea editorial del periódico. En estos momentos, las planas del Diario de Huesca, están centradas en grandes textos de las campañas bélicas y en un excesivo trato de los aspectos regionales con matiz folclorista, lejos de las posturas e ideales regeneracionistas que publicaban otros periódicos aragoneses. |
|||||||||||||||
|
Continúa en la página siguiente... |
|||||||||||||||
|
|||||||||||||||
|
|