La Ira

 

 

Talión y sus circunstancias  
     De Talión no se conserva hoy sino un artículo contra Alfonso XIII que fue rescatado como prueba inculpatoria en el proceso judicial que padeció su autor, José Ayala Lorda, pero por los testimonios que nos han llegado sabemos que fue un humilde semanario de corta duración (salió entre los últimos meses de 1914 y la primera mitad de 1915) aunque de honda resonancia en la indolente vida política oscense. El periódico lanzó dardos afilados contra el caciquismo y la monarquía; no en vano sus hacedores se confesaban republicanos sin resquicios. El empeño de Talión resultaba, pues, en bastantes sentidos continuador del emprendido antes por Costa. Y si en aquel momento Camo y sus secuaces habían conseguido silenciar los ecos del polígrafo, a quien llamaban con menosprecio «el conocido notario de Graus», también ahora los continuadores del paradigmático cacique de la Restauración lograron pronto amortiguar los golpes de los atrevidos escritores de Talión, porque menudearon los procesos y las denuncias contra los redactores hasta acabar con la publicación. El recuerdo de uno de los más significados colaboradores de Talión, Ángel Samblancat, ilustra el talante del periódico:
«En Huesca yo creé una juventud, la de Talión. Desde El Iconoclasta, aquella ha sido la única pedrada que ha roto la mudez y la inmovilidad de muerte del pantano. Pero los cazadores de la monarquía me entraron en la cueva y me dispersaron las crías. Sin embargo, el trabajo de aquellos chicos no ha sido inútil. El caciquismo de mi tierra clavado lleva el puñal en el corazón. No falta más que una mano enérgica que lo empuñe de nuevo y se lo hunda en el pecho hasta el mango(3)
     No parece que Acín -como ya advertía Alaiz- participara directamente en la aventura de Talión, ente otras cosas porque por entonces disfrutaba de una beca de la Diputación de Huesca que le permitió vivir entre Granada, Toledo y su lugar natal desde 1913 a 1915. Pero el grupo de acción que nombraba Alaiz concurriría poco después en Ideal de Aragón (Zaragoza) o de modo más ocasional en España Nueva (Madrid) y Lucha Social (Lérida). Además, casi todos llegaron a la CNT por las mismas fechas, entre 1918 y 1920, años de gran impronta social de la central anarcosindicalista, de modo que aparte de un denso entramado de relaciones humanas, conformaron un grupo trabado por las ideas. Alaiz y Acín se habían conocido ya en los años últimos del XIX, cuando ambos trataban de iniciar sus estudios de bachillerato en Huesca. Luego, Acín comenzó sus colaboraciones en El Diario de Huesca en 1912, mientras era director Luis López Allué, y Alaiz empezó a firmar en el mismo periódico en los primeros meses de 1913, seguramente traído de la mano de su amigo. En el verano de este mismo año, camino de París, Ramón Acín recalaba una temporada en Barcelona al ser requerido por Samblancat para sacar un periódico, La Ira, que sería sancionado e interrumpido enseguida, con sólo dos números en la calle.

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Notas:
3. "Leones de Aragón", Ideal de Aragón, 49, 12 de agosto de 1916, pág. 1.
   
 

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