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El Primero de Mayo. Ramón Acín (Lucha
social, 30-IV-1921) |
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Hay quien se cree
anarquista y no lo es y hay quien es anarquista sin saberlo. Varios años me
ha cogido aquí en Madrid el primero de Mayo, al ver el desfile de la
manifestación obrera, actuaban sobre mi espíritu de juventud dos fuerzas
contrarias. El amor a la rebeldía y a la emancipación pugnaba por sumarse a
la muchedumbre proletaria. Mi odio a las bandericas, al rebaño que paseaba
sus lanas lacias y puercas ante los ojos de quienes lo habían luego de
trasquilar, impedíanme ser uno más en aquella procesión bufa, famélica, sin
nervio, antes que coco de poderosos, motivo de regocijos o de lástima, que
es algo peor.
Aquí en Madrid, celebrarán una vez más la fiesta del
trabajo al modo socialista y madrileño; después de la procesión, se lanzarán
al campo a comer una paella de mal arroz y llenos de fantasía, a los cuatro
chupitos de valdepeñas, las piltrafas de vaca tísica se les antojarán
higadicos y criadillas de burgués. |
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